Nos encontramos en nuestra consulta delante un aumento de petición de pruebas psicometricas, tanto para adultos como para niños. Las más comunes son la Escala de Inteligencia Wechsler (WAIS IV) para adultos y el WISC V para niños, que nos proporciona un coeficiente de inteligencia (CI). En algunas escuelas o en algunos trabajos solicitan este tipo de pruebas en las que aparte de aportar un coeficiente intelectual, que no deja de ser un número, una nota de corte para mediar la inteligencia, nos proporciona indices tanto en lo manipulativo como en lo verbal, pudiendo determinar los puntos fuertes y los que poder trabajar con cada persona.
La escala de adultos, WAIS IV, es un instrumento clínico de aplicación individual para evaluar la inteligencia de adultos de 16 a 89 años. Se miden distintas áreas, como la comprensión verbal, la velocidad de trabajo, la memoria de trabajo, el razonamiento perceptivo y una puntuación compuesta que representa la aptitud intelectual general (CI total). Cada área cognitiva se evalúa a través de diferentes pruebas. El tiempo de administración suele durar unnas 2 horas aproximadamente.
La evaluación del test de WISC V, se basa en la capacidad de resolver correctamente, y dentro del tiempo establecido, cada una de las pruebas que se administran, considerando que se es más inteligente cuanto más respuestas correctas se acierte y se requiera menos tiempo para contestarlas; por el contrario, se considera un nivel de inteligencia menor, si no se es capaz de resolver las distintas pruebas en el tiempo requerido, o se hace de forma incorrecta. La resolución del WISC suele durar entre 60 y 90 minutos, en los que el menor debe pasar diez pruebas que evalúan tanto su desempeño en tareas verbales como no verbales.
Al realizarse une evaluación muy completa del perfil cognitivo, las diferencias observadas en las distintas pruebas permiten establecer qué puntuaciones están significativamente por encima y/o por debajo de la media poblacional. Se trata pues, de un test imprescindible en el ámbito clínico, sobre todo en el diagnóstico del retraso mental, trastornos del aprendizaje y trastornos generales del desarrollo, en niños, y importante en los adultos ya que mide el CI y proporciona información de las áreas con más y menos potencialidad.
Previamente a la administración del test, se realizara una entrevista con la persona interesada, para situar bien el motivo de consulta y realizar una historia clínica del sujeto. Finalmente, en ambos casos, se realiza un informe que recoge todas los datos obtenidos y la interpretación de estos.
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